
Las obras del dramaturgo estadounidense Mark St Germain le sientan muy bien al actor Luis Machin, como anillo al dedo. Ya lo habíamos visto en “La última sesión de Freud” en el Teatro Municipal Coliseo Podestá en 2013, en el rol de escritor de Oxford que entrevista al padre del psicoanálisis, y en 2024 en el mismo teatro como el mismísimo Sigmund Freud.
En ambos casos, hay dos protagonistas: el famoso y alguien que lo entrevista. Mezclando realidad y ficción, el autor revela el “lado B” de la celebridad en cuestión, su “sombra”, lo que el gran público desconoce, su humanidad al desnudo.
“Relatividad” muestra a Albert Einstein en su casa, donde irrumpe “Margaret” (Gabriela Toscano), una jovencita que se presenta como periodista de un diario judío, y fuerza ese encuentro, a pesar del rotundo rechazo de “Helen Dukas” (Catherine Biquard), ama de llaves y secretaria de Freud, cuya principal misión parece ser espantar a todo aquel que intente acercársele al científico.
A lo largo de la obra, nos enteramos del porqué de la férrea insistencia y audacia de Margaret y el trasfondo de sus preguntas incisivas, más vinculadas a la intimidad de Einstein que a su labor específica. “Esto es casi un interrogatorio”, la increpa él, al sentirse acorralado y juzgado por la impetuosa muchacha, que no se irá hasta develar un secreto bien guardado durante décadas. Hay mucho en juego en esa charla, más de lo que el entrevistado imagina.
“Relatividad” es una obra de texto que requiere atención plena por su intensidad y complejidad. El diálogo entre ambos protagonistas es picadito, no da respiro. Carlos Rivas, el director, alterna distintos climas en ajustadas dosis. Al comienzo descubrimos a un Einstein seductor, pícaro, carismático, una suerte de “rock star” de la física. Con el correr de la trama, su actitud va mutando al quedar muy expuesto por los ineludibles e implacables planteos que le hace Margaret.
La química entre Machin y Toscano es perfecta. La dupla funciona aceitadamente y todo fluye hacia un crescendo tenso que modifica el vínculo de manera inesperada. La actitud prusiana del personaje compuesto por Helen Catherine aporta una nota distinta y brinda más información sobre el personaje central.
El autor de “Relativity” plantea temas profundos y controversiales. ¿Ser un hombre famoso, destacado, exitoso, admirado como Einstein, va de la mano con ser una buena persona? Todo es relativo, de ahí el guiño del título que eligió Mark St Germain para referirse, cual tiro por elevación, a las luces y sombras de la condición humana, signada por las contradicciones. “Relatividad” le ofrece al espectador mucho material para reflexionar post teatro.
El diseño de vestuario es de Sofía Di Nunzio; las pelucas de Robert Mohr; la música original de Bruno Rivas; la escenografía e iluminación de Gonzalo Córdova. Producción general: Sebastián Blutrach. Teatro Municipal Coliseo Podestá, La Plata.