Todo mi apoyo y solidaridad con Nik, a quien nada menos que el Ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, amenazó abiertamente, haciendo referencia al colegio al que van sus hijas. ¿Podemos permitir semejante atropello? ¿Podemos dejarlo pasar como una expresión digna de quien la emitió?

Definitivamente no. El supuesto sarcasmo e ironía no le restan gravedad. El tufillo antisemita que deja traslucir Fernández es inadmisible de boca de un funcionario de su rango. Todos debemos denunciarlo. Oportuno este poema de Bertolt Brecht: «Primero se llevaron a los judíos, pero como yo no era judío, no me importó.

Después se llevaron a los comunistas, pero como yo no era comunista, tampoco me importó. Luego se llevaron a los obreros, pero como yo no era obrero, tampoco me importó. Más tarde se llevaron a los intelectuales, pero como yo no era intelectual, tampoco me importó. Después siguieron con los curas, pero como yo no era cura, tampoco me importó. Ahora vienen por mí, pero es demasiado tarde.”

Irene Bianchi para Clarín

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