
· ¿Pueden creer que ya empezó el otoño? ¡Se me voló el verano!
· A mí se me volaron varias chapas con la tormenta del otro día. Y la pelopincho fue a parar al fondo del vecino.
· ¿Ya se vacunaron contra la gripe, amigas? Miren que viene fuerte este invierno. ¡A cuidarse!
· ¡Ay, Martita! Me hiciste acordar de aquel temón de “El Lobizón del Oeste.”
· Ni idea. ¿Cuál?
· “Marta, soy el número uno. Marta, cuando pueda te vacuno.”
· ¡Qué fina! Mirá la metáfora que se mandó el chabón. García Lorca, un aprendiz.
· ¿Vieron a la “therian” tiktoker que acaba de entrar a la unidad carcelaria “GH”?
· ¿Otra participante más?
· No, la metieron en reemplazo de Carmiña, la influencer paraguaya racista, que ligó una merecida patada en el tujes.
· Hablando de tujes, “La Maciel” –la nueva- que se auto-percibe como una zorra siberiana con cruza de caniche toy o perro de la calle, les huele el tujes a los demás a modo de presentación, como para entrar en confianza.
· ¿Y se dejan?
· ¡Porsu! Convengamos que ese programa nunca fue un simposio de intelectuales eruditos ni de inspirados artistas, pero esta versión en especial es una muestra de mediocridad, ignorancia, chabacanería y vagancia más supinas de la raza humana.
· No sé si serán “supinos”, pero lo que salta a la vista es lo roñosos y mugrientos que son. Ahí sí que se aplica el resto de la canción del Lobizón: “Sin tu amor yo no vivo/Mi amor por tí me delata/Si aguanto tu olor a chivo/Aguantá mi olor a pata”.
· Eso percibieron los músicos Ca7riel y Paco Amoroso cuando entraron a los cuartos: el inconfundible olor a pata y a sobaco.
· “Sobaco ilustrado” se les decía a los que andaban siempre con un librito bajo el brazo, ¿se acuerdan?
· Esos marginados seguro que ni leer saben.
· Si detestás tanto el programa, Martita, ¿por qué lo mirás? ¿Sos masoquista o qué?
· Es que el horror me fascina, me atrae, me hipnotiza.
· Vélo con tu analista, amiga. Sos carne de diván.
· ¿Y qué me cuentan de la final de “Master Tongo”?
· Que estaba cantado. Era vox populi que iba a ganar el pibe lindo, ninguneado por Evangelina. Cero sorpresa. Lo habían espoliado hace rato.
· No entiendo por qué se grabaron dos finales.
· Para que no se filtrara en las redes sociales quién ganó.
· ¡Pero es horrible tener que fingir que ganaste para la cámara, cuando en realidad todavía no lo sabés! ¡Muy perverso!
· ¡Chocolate por la noticia! ¿Acaso la telechatarra tiene corazón? Es una máquina de picar carne. Además, en cualquier reality, gana quien la producción decida. Lo del escribano o escribana fiscalizando los supuestos votos de la gente, es un cuento chino. Parte del show.
· Sos una pincha globos, amiga. Una descreída.
· Así como les cortan los víveres a los internos de esa pestilente gayola cada vez que se mandan una macana, yo les reduciría las dietas a diputados y senadores cuando se insultan, se interrumpen, se ausentan a la hora de votar, se apoliyan en sus bancas, se amotinan. Dan la misma o más vergüenza que los okupas de “GH”.
· ¡Aprobado! ¡Que conste en actas! ¡Chin, chin!
Diario El Día de La Plata, 22/03/2026