Afortunadamente, los argentinos contamos con un formidable sentido del humor, que nos sirve como mecanismo de defensa, para contrarrestar nuestros padecimientos cotidianos.

Ni bien sucede algo llamativo, surgen miles de memes alusivos. Recientemente: las fallidas atajadas de penales del Presidente en Mar de Ajó; su rol de profe de natación en una clase de acqua gym para señoras; el discurso en “Tarzán english” de nuestro canciller en los Emiratos Árabes; la imagen del mismo “sacándose pan del horno” (como diría mi abuela). Últimamente, se compara al Presidente y a su vice como el “Dúo Pimpinela”, por las desavenencias entre ambos.

Tratándose de nuestros primerísimos mandatarios, me parece grave la actitud de Cristina, con sus desplantes y su estrategia de guardar un silencio que aturde, para luego lanzar un video o una carta explosiva. La propia vocera admitió que Cristina ni siquiera le atiende el teléfono a Alberto. Es poco responsable, infantil, y demuestra un egocentrismo y una soberbia descomunales, como si todo girara alrededor de ella y no de un país que se cae a pedazos.

No es gracioso que no se pongan de acuerdo. La Patria está primero.

Irene Bianchi irenebeatrizbianchi@hotmail.com