
“No sé con qué armas se peleará la tercera guerra mundial, pero la cuarta será con palos y piedras”. Las palabras de Albert Einstein hoy cobran lacerante actualidad. ¿Somos conscientes de lo que el mundo está viviendo en este momento? ¿Está el planeta entero a merced de los delirios de un puñado de líderes mesiánicos? ¿Es acaso posible que la sideral evolución científica y tecnológica lograda hasta ahora resulte inversamente proporcional a la capacidad de dialogar, de consensuar, de solucionar conflictos, de convivir en el disenso, sin recurrir a la violencia extrema? Enorme fracaso de la especie humana. Una inadmisible e imperdonable involución de la que, por acción u omisión, todos somos responsables.
Diario La Nación, 07/03/2026