
¡Chau! ¡Se nos fue noviembre! ¡Vértigo! ¡Otro año más!
· ¡U otro año menos! Según como se lo mire, Sandrita…
· ¡Cómo voló el 2025, chicas! Nos lo pasamos votando …
· Ahora que decís “votando”, ¿lo escucharon al Chiqui Tapia? Se cree eterno el chabón. Dijo en un tono grandilocuente: “Pasaron tres presidentes en apenas nueve años que me han tocado presidir y me quedan muchos años más.”
· ¿Tiene la bola de cristal, o está abulonado, como tantísimos sindicalistas, intendentes y gobernadores?
· Digno discípulo de su antecesor Grondona, ¿no?
· Pero el anillo del finadito decía “Todo pasa”. ¿No aplica a la gestión del Chiqui?
· Creo que está calenchu por la espalda que le dio el equipo pincharrata. Literal. Espalda, no espaldarazo.
· Esto destapó una olla pestilente, me parece. Parafraseando a Shakespeare: “Algo huele a podrido en el fútbol argento”.
· ¿Algo?! ¡Todo huele mal! Arbitrajes dudosos, resultados amañados, corruptelas varias …
· ¿Se acuerdan de aquella imagen que mostraba al prosecretario de la AFA secándole la nuca transpirada al Chiqui, cual esclavo o siervo? Un verdadero Señor Feudal.
· ¿Por qué le dicen “el Chiqui” si está tan agrandado? ¿Tiene banca?
· Es un tipo poderoso. Y nadie se le anima … por ahora.
· Somos un país de caudillos, ¿vieron? Demasiado personalistas.
· ¿Será que siempre buscamos a un papá, a un “pater familia”?
· O a una mamá, a una “idishe mame” … Carne de diván. Eso somos.
· Hablando de diván, me gustaría hacer terapia con la psicóloga de “Envidiosa”.
· Es una actriz, Nené. Interpreta a un personaje. No es terapeuta.
· No me importa. Haría igual.
· Pero vos no son tan densa como la “Vicky” de Siciliani. Es infumable la mina.
· ¿Y la hermana? ¡Peor! No se banca la maternidad.
· Chicas, si esa ficción molesta tanto, es porque funciona como un espejo, que nos muestra cosas de nosotras que no nos animamos a admitir.
· Ahí tenés algo de razón. Nadie nos habló nunca del lado B de ser madres, de lo vulnerables que nos volvemos. Si hasta romantizan el parto, ¡que duele como LPMQLP!
· Si le tocara parir a los hombres, la humanidad se habría extinguido hace rato. Ponéle la firma.
· Las minas de nuestra generación, chicas, fuimos esclavas de los mandatos. Había que estudiar, casarse como Dios manda, tener hijos, “atender” al marido, saber cocinar, coser y bordar …
· ¡Y abrir la puerta para ir a jugar! Eso lo descubrimos tarde.
· ¡Nunca es tarde cuando la dicha es buena, Nené!
· ¿Vos decís que estamos a tiempo?
· ¿A tiempo de qué?
· ¡De disfrutar, nena! ¡De tirar manteca al techo! ¡De tirar la chancleta! ¡De reventar los últimos cartuchos!
· ¿Cobrando la mínima, Sandrita?!
· No todo es plata, amiga. En este íspa estamos entrenadas para sobrevivir contra viento y marea desde que nacimos. Cuero duro.
· Duro y arrugado. Pero tenés razón. Ya aprobamos todas las materias. Cumplimos con todas las exigencias familiares y sociales. Llegó el momento de empezar a portarnos mal. ¡Mozo! ¡Chupitos de tequila para todas! ¡Chin, chin!
Diario El Día de La Plata, 30/11/2025